Los hermanos de Jesús: segunda parte.



Santiago el Justo

Santiago el Justo.Santiago el Justo, (יעקב "Sostenido por el talón") nombrado Jacobo en la Biblia, el nombre es una derivación a partir de la voz San Jacobo (Sant-Iacob), el cual es mencionado en el Nuevo Testamento como "hermano del Señor" (Gálatas 1:19). Fue una figura importante del cristianismo primitivo. Según la tradición, tras la muerte de Jesús fue el líder de la comunidad cristiana de Jerusalén y el primero de los Setenta Apóstoles (Lucas 10:1-20). Murió lapidado hacia el año 62. La tradición cristiana y algunos expertos le atribuyen igualmente la autoría del escrito neotestamentario conocido como la Epístola de Santiago, mientras que otros rechazan esta hipótesis. Así, es identificado en ocasiones con Santiago el Menor.
Referencias
Nuevo Testamento
En Marcos 6:3 se le nombra como "hermano" de Jesús, junto con José, Judas y Simón: "¿No es acaso el carpintero, hijo de María, y el hermano de Santiago, de José, de Judas, y de Simón?".
En Mateo 27:56 se relata que al pie de la cruz está "María la madre de Santiago y José".
En Juan 19:25 se especifica que al pie de la cruz están "su madre y la hermana de su Madre, María la de Cleofás". No es probable que fueran hermanas carnales, teniendo el mismo nombre. Posiblemente la palabra "hermana" se usa aquí en un sentido amplio, como "familiar". Para algunos autores contrarios a la teoría de que Santiago fuera hermano carnal de Jesús, ésta debía de ser María la madre de Santiago.
Pablo de Tarso hace mención en sus cartas a "Santiago el hermano del Señor" (Gálatas 1,19), jefe de la comunidad de Jerusalén y una de las tres "columnas" de la primitiva iglesia, según expresión del propio Pablo (Gálatas 2:9). Se le menciona también en relación con una situación conflictiva entre Pablo y Pedro (Gálatas 2:11-18). Otra referencia en 1Corintios 15:7. El relato de los Hechos de los Apóstoles menciona a Santiago (Hechos 13:17,15:13-21) de forma coherente con las cartas de Pablo.

Antigüedades judías
Murió en el año 62 según describen las crónicas de Flavio Josefo. El fragmento en que lo describe, que sería la primera mención histórica de Jesucristo, es ampliamente considerado como una interpolación espuria, al menos parcialmente:

Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, hermano de Jesús, quien era llamado Cristo, y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados.
(Antigüedades judías, 20.9.1)

Hypomnémata (Memorias)
Hegesipo, historiador del siglo II dice:
Santiago era llamado El Justo. La gente estaba segura de que nunca había cometido un pecado grave. Jamás comía carne, ni tomaba licores. Pasaba tanto tiempo arrodillado rezando en el templo, que al fin se le hicieron callos en las rodillas. Rezaba muchas horas adorando a Dios y pidiendo perdón al Señor por los pecados del pueblo. La gente lo llamaba: El que intercede por el pueblo. Muchísimos judíos creyeron en Jesús, movidos por las palabras y el buen ejemplo de Santiago. Por eso el Sumo Sacerdote Anás II y los jefes de los judíos, un día de gran fiesta y de mucha concurrencia le dijeron: "Te rogamos que ya que el pueblo siente por ti grande admiración, te presentes ante la multitud y les digas que Jesús no es el Mesías o Redentor". Y Santiago se presentó ante el gentío y les dijo: "Jesús es el enviado de Dios para salvación de los que quieran salvarse. Y lo veremos un día sobre las nubes, sentado a la derecha de Dios". Al oír esto, los jefes de los sacerdotes se llenaron de ira y decían: "Si este hombre sigue hablando, todos los judíos se van a hacer seguidores de Jesús". Y lo llevaron a la parte más alta del Templo y desde allá lo echaron hacia el precipicio. Santiago no murió de golpe, sino que rezaba de rodillas diciendo: "Padre Dios, te ruego que los perdones porque no saben lo que hacen".
(Citado por Eusebio de Cesarea en Historia eclesiática 2:23)

Según algunos autores, sobre todo protestantes, sería hijo de José y de María, y hermano carnal de Jesús. Sin embargo, existen textos de la iglesia primitiva que descartan esta tesis(Mateo 20:20). Otros autores defienden la tesis de que era hijo de un matrimonio anterior de José. Aquellos que defienden la virginidad de María no sólo en la concepción de Jesús, sino también por el celibato de María tras el nacimiento de Jesús, identifican a Santiago "el hermano del Señor" con un primo u otro pariente (algo que era común en el lenguaje arameo y hebreo, y cuyo uso se podía dar también en griego), hijo de Cleofás y María, conocido por la tradición como "Santiago el Menor".

A finales del siglo XX saltó a las páginas de los periódicos la noticia de que había aparecido un osario de piedra caliza del tiempo de Jesús, procedente de Jerusalén, con la inscripción aramea "Ya'aqob bar Yosef ajui di Yeshúa" (Jacob –o lo que es lo mismo, Santiago–, hijo de José, hermano de Jesús –o Josué–). Lo da a conocer un estudio realizado por André Lemaire, especialista en paleografía de la Escuela Práctica de Altos Estudios de París y publicado en el número (noviembre/diciembre de 2002) de la "Biblical Archaeology Review".

El osario ha sido datado por los arqueólogos en el año 63 de nuestra era. La inscripción está grabada en una de sus caras laterales, escrita en arameo, con un tipo de letra que se utilizó entre los años 10 y 70 d. C. Según los editores, se trataría del enterramiento de Santiago, al que se cuenta entre los "hermanos de Jesús" en el Evangelio de San Mateo (Mt 13, 55) y en la Epístola a los Gálatas (Ga 1, 19).

En Jerusalén se utilizaba durante el siglo I ese tipo de recipientes. Entonces estaba extendida la práctica de depositar los cadáveres en una tumba excavada en la roca, y al cabo de unos años reunir los huesos en un osario de piedra o cerámica, que llevaba inscrito el nombre del difunto. Se han encontrado varios centenares. Hasta ahora el personaje más conocido cuyos restos han aparecido en uno de estos recipientes era Caifás, el que fue Sumo Sacerdote, y cuyo osario salió a la luz en Jerusalén en 1990 cuando quedó al descubierto un cementerio al remover tierras para la construcción de una avenida.

Sin embargo, resultó ser un fraude. Así lo determinó el director de Antigüedades de Israel, Shuka Dorfman, quien anunció (18 de junio de 2003): «El osario es real. Pero la inscripción es falsa. Lo que significa es que alguien tomó una caja real y labró la escritura en ella, probablemente para darle una importancia religiosa».

Gideon Avni, presidente del grupo de arqueólogos que investigaron el osario, dijo a los periodistas que la conclusión era unánime. El comité también descubrió que la piedra de la que fue tallada el osario era más típica del norte de Siria que del antiguo Israel.

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