Los buhos, ave misteriosa... un augurio hecho leyenda.



Los búhos son una de las especies más antiguas de animal vertebrado que se conoce, se han encontrado fósiles que datan de unos 60 millones años que muestran que el pájaro han cambiado muy poco durante todo ese tiempo.

A lo largo de la historia y en muchas culturas, la gente ha contemplado a los búhos con fascinación y admiración. Existen muy pocas criaturas que hayan tenido tantos significados diferentes y contradictorios como ellos. Los búhos han sido temidos y venerados, despreciados y admirados, considerados prudentes y tontos, han estado asociados a la brujería y la medicina, al clima, la sabiduría, al nacimiento y la muerte. Se piensa que la raíz de todo empezó con simples especulaciones sobre estas aves y su estilo de vida que se fueron poco a poco insertando en el folklore de muchos pueblos, siendo transmitidas de boca en boca durante generaciones, todas o la gran mayoría de ellas además siendo difundidas a través de los tatuajes de búho que encontramos en la actualidad en los más disímiles escenarios, en los lugares y personas más inesperados y con interpretaciones tan variadas como sus orígenes en los mitos y leyendas.

En muchos relatos folclóricos antiguos que han llegado a nuestros días, los búhos representan sabiduría, amabilidad y tienen poderes proféticos. Este tema fue explotado en varias de las famosas fábulas de Esopo y en creencias y mitos de la cultura griega. Tanto así que llegó a ser el acompañante de la diosa de la sabiduría y el conocimiento: Atenea. Cuenta la historia que esta diosa luego de desterrar al travieso cuervo quedó tan cautivada con los grandes ojos y aspecto solemne del búho que honró al pájaro de la noche haciéndolo su favorito entre los plumíferos.

La subespecie especifica que fue adoptada por la diosa Atenea era el mochuelo europeo o mochuelo común, (Athene noctua). En la antigua Grecia era el animal sagrado de la diosa Atenea, de la cual toma su nombre científico y se convierte en el símbolo de la ciudad de Atenas. Este búho fue protegido por los atenienses y habitó la Acrópolis en grandes números, se creía que un mágica “luz interior” les daba visión nocturna. Como el símbolo de la diosa y la ciudad, era considerado un protector que acompañaba a los ejércitos griegos a la guerra y proporcionaba inspiración ornamental a su vida cotidiana. Si un búho volaba sobre los soldados griegos antes de una batalla, era una señal de victoria. Los griegos además creían que el mochuelo podía poner sus ojos vigilantes sobre comercio ateniense por lo que su imagen fue acuñada en el reverso de varias de sus monedas.



En la edad media europea, el búho se convirtió en el socio de las Brujas y hechiceros, probablemente debido a sus hábitos solitarios era visto como el habitante de lugares oscuros y profanos, un espectro tonto pero temido y siempre una premonición de malos augurios. Durante el siglo XVIII se comenzaron a estudiar y a detallar con seriedad los aspectos zoológicos de los búhos mediante una observación estrecha, reduciendo el misterio que rodeaba a estas aves, lo que permitió que muchas supersticiones y creencias funestas sobre ellas fueran desmentidas y permitiendo que el búho volviera a su posición como símbolo de la sabiduría.

En algunas regiones de Arabia las personas creían que los búhos tenían poderes mágicos y se pensaba que cada búho hembra ponía dos huevos uno con el poder de hacer el pelo caer, el otro con el poder para restaurarlo, en otras variantes de la misma leyenda se sostiene que uno de los huevos puede hacer el bien mientras el otro es una encarnación del mal. En Argelia, se creía que si el ojo derecho de un búho era colocado en la mano de una mujer dormida, esta decía todo lo que se querías saber.

Mientras que hay muchas culturas que creen que el búho a ser malo (como en Camerún, que aunque no tiene nombre, sólo se refieren a él como “el pájaro que te da miedo”), hay otros que creen que los búhos son seres buenos. En Babilonia, por ejemplo, los amuletos búho fueron utilizados para proteger a las mujeres embarazadas. En la región de Lorena en Francia, se creía que los búhos podían ayudar a encontrar marido a las mujeres solteronas. En Rumania, se dice que las almas de los pecadores arrepentidos pueden volar al cielo en forma de lechuzas blancas.

En la India se cree que los alimentos hechos de búhos tienen muchas propiedades medicinales, entre ellas que son capaces de curar las convulsiones en los niños (caldo de ojos de búho) y el reumatismo (carne de búho). Se creía además que Comer ojos de búho permitía a una persona ver en la oscuridad, mientras que la carne de búho se consideraba un afrodisíaco. También hubo creencias acerca de los eventos pronosticados por el número de búho (similares a ver números de urracas en otros países):

1: una muerte inminente

2: éxito en riesgo inminente

3: mujer se casará en la familia

4: disturbio

5: viaje inminente

6: huéspedes que llegan

7: angustia mental

8: muerte súbita

9: buena fortuna



Se cree que más de 1000 búhos, incluyendo ejemplares de especies en peligro de extinción son asesinados cada año durante Diwali por magos negros con la esperanza de evitar la mala suerte y de ganar poderes mágicos. Esto ocurre a pesar de que los búhos se identifican con la diosa de la riqueza y la buena suerte, Lakshmi, en cuyo honor se hace la celebración. Durante estos festejos lo amuletos hechos de los huesos, picos y garras de búhos toman gran demanda.

En China, el nombre popular para los búhos, especialmente los búhos con “orejas”, es “Halcón orejas de gato”. Uno de los nombres chinos para los búhos “xiao”, estos búhos según la leyenda son pájaros malvados que se comieron a sus madres. El caracter chino que representa al “xiao” se utiliza en expresiones relacionadas con ferocidad & valentía.

En Polonia se creía que las niñas que morían solteras se convertían en palomas, mientras que aquellas que murieron casadas se convertían en búhos. También se creía que los búhos no salían durante el día porque ellas eran tan hermosas que temían que otros pájaros las mataran por celos.

En Rusia, los cazadores suelen llevar las garras de búho, para que sus almas puedan utilizarlas para subir al cielo cuando mueran.

En la Roma temprana se creía que un búho muerto clavado en la puerta de una casa podía evitar las tragedias que podía afectar a la familia que la habitaba. Por otra parte escuchar el grito de un búho presagiaba una muerte inminente. Se dice que las muertes de Julius Caesar, Augusto, Aurelius Commodus y Agrippa fueron predichas por un búho.

“… ayer, a pleno medio día, el pájaro de la noche se posó en la plaza del mercado chillando y gritando” (“Julius Caesar. Por: William Shakespeare”)

El ejército romano fue advertido por un búho de un inminente desastre antes de su derrota en Charrhea, en las llanuras entre los ríos Éufrates y Tigris.

Según Artemidoro, intérprete profesional de los sueños con fines científicos y didácticos del siglo II, soñar con un búho significaba que un viajero podría naufragar o ser robado.

Otra superstición romana sobre los búhos sostenía que las brujas se transformaban en estos para chupar la sangre de los bebés.

En la mitología griega, Ascálafo hijo del oceánida Aqueronte, el río del Hades fue castigado por su declaración contra Perséfone hija de Deméter, diosa de la agricultura, quien lo sepultó bajo una enorme piedra, de la que sólo pudo escapar cuando lo liberó Hércules en su visita al Hades. Entonces Deméter lo transformó en un búho, animal que desde entonces vigila en la oscuridad. Según Ovidio, fue la misma Perséfone quien transformó a Ascálafo en ave nocturna rociándolo con agua del río Flegetonte.

Según la leyenda:

[…]Cuando el dios del inframundo Hades secuestró a Perséfone, Zeus le ordenó que le diese libertad para poder estar con su madre, pues Deméter, diosa de la agricultura, había prometido dejar la tierra baldía si no recuperaba a su hija. Hades aceptó siempre y cuando Perséfone no hubiera comido nada en su estancia en el Hades, pues quien probaba la comida de los muertos no podía volver a la vida. Ya se preparaba la joven para regresar junto a su madre cuando Ascálafo, que habitaba en el Hades, declaró haberla visto comer un gajo de una granada, por lo que Perséfone tuvo que quedarse junto a su marido. Al final, tras las protestas y amenazas de Deméter, Zeus sentenció que Perséfone permanecería en el Hades un tercio del año (el invierno), o la mitad según los autores, y con su madre el resto (la primavera y el verano, pues los griegos sólo contaban tres estaciones) […]



Los tatuajes de búho según el folklore inglés

El folklore que rodea a los búhos también tuvo su eco en las costas británicas y gran parte de los tatuajes de búho que hacen referencia a esta cultura aun buscan acercase a las raíces de las creencias ancestrales de estas tierras. En literatura inglesa de antaño los búhos y lechuzas tenían una siniestra reputación probablemente porque ser un ave de la noche y la oscuridad siempre se asoció con la muerte. Durante los siglos XVIII y XIX, los poetas Robert Blair y William Wordsworth utilizan a estos animales como sus favoritos para las rimas que evidenciaban al “pájaro de la perdición”. Durante ese mismo período muchas personas creían que el chirrido o llamada de un búho volando cerca de la ventana de una persona enferma significaba la muerte inminente de esta.

La gente de Inglaterra también utilizó a los búhos y las lechuzas para predecir el clima. Un búho chirriante significaba que el clima sería frío o que se avecinaba una tormenta. En cambio sí era escuchado durante mal tiempo significaba que este mejoraría pronto.

La costumbre de clavar una lechuza o un búho en la puerta de un granero (probablemente heredada de los romanos) para alejar el mal y los relámpagos persistió hasta el siglo XIX. Otra creencia tradicional inglesa sostenía que si se caminaba alrededor de un búho posado en un árbol, su cuello giraría y giraría para verte hasta torcerse su propio cuello.

Entre las curas folklóricas inglesas para el alcoholismo se encontraba servir huevos crudos de búhos a los niños para evitar la embriaguez en el futuro. Los Huevos de búhos, cocinados hasta que se convirtieron en cenizas, también fueron utilizados como una poción para mejorar la vista. Los caldos de búho también eran utilizados para tratar la tosferina.

Odo de Cheriton, predicador, teólogo católico y poeta autor de una famosa colección de fábulas del siglo XII tenía su propia explicación del porqué el búho es un animal nocturno: el búho había robado la rosa a las demás aves, la cual era un premio otorgado solamente a las más bellas, los otros pájaros al enterarse lo castigaron y desde entonces sólo se le permite salir de noche, cuando no puede apreciar toda la belleza de las rosas.

En algunas partes del norte de Inglaterra es de buena suerte ver una lechuza o un búho.

Búhos en la cultura india americana

Entre las diferentes tribus de indios americanos, hay diversas creencias con relación a los búhos.

Un indio Apache, soñando con un búho significaba muerte inminente. Los chamanes Cherokee creían que los búhos podrían traer en enfermedad como castigo si no eran tratados con reverencia. La gente Cree creía que el silbido del búho boreal servía para invocar a los espíritus. Si una persona emitía un silbato similar y no escuchaba una respuesta, entonces iba a morir pronto. Los indios Hidatsa de Dakota creían que el búho era un espíritu protector para valientes guerreros. Los indios Hopis solían creer que el búho barranquero era su Dios de los muertos, el guardián del fuego y de todas las cosas subterráneas, incluyendo germinación de las semillas. Su nombre para el búho es Ko’ko, que significa “Vigilante de la oscuridad” también creían que el búho cornudo ayudaba a que sus duraznos crecieran.

Los Inuit tenían una leyenda sobre una joven muchacha que por arte de magia fue convertida en un búho de pico largo, el cual al verse transformado voló hacia un lado de una casa, chocando con esta y aplanando así su cara y pico. También llamaron el búho Boreal “el invidente”, debido a su mansedumbre durante el día. Los niños Inuit llegaron a hacer mascotas de estos búhos. Los indios Kwakiutl estaban convencidos de que los búhos eran las almas de las personas y por lo tanto no debían ser lastimados, para ellos cuando era asesinado un búho también moriría la persona a quien pertenecía el alma. Los indios Lenape creían que si soñaban con un búho este se convertiría en su tutor. Para los indios Mojave de Arizona, uno sería un búho después de la muerte. Según la leyenda del pueblo Navajo, el creador, Nayenezgani, dijo al búho después de crearlo: ” En días venideros, los hombres escuchará tu voz para saber cuál será su futuro”...

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